Luz azul que refleja todo
Dejame entrar en tu corazón,
Para poder comprender,
Cómo es que puedes soportar
Esa apabullante imagen,
Que se escabulle cada vez que giras,
Pero vuelve cuando pienso en ti.
Gracias por todas esas noches
Donde mis pasos
Se hicieron menos solitarios,
Transformando nuestras sombras,
En simples palabras sin sentido,
Como hojas danzantes
Que al bajar se encuentran juntas,
Sin un propósito más que
Amarse con el fuego del invierno,
Flameando lluvias ácidas
Pero a la vez dulces cual turrón.
Mi mano se junta con la de ella,
En baile cómplice,
De sonrisa indispuesta,
Tarareando va cantando
A los dormidos.
