Despierta la llama
emergiendo del mundo
de los desalmados.
Sus botones vuelven a brillar
y florece en su pequeño rostro
una sonrisa.
Muchacha cuando descubras
que las palabras no son hechos,
son palabras,
que se mecen con el viento
y se acurrucan
al borde del abismo,
levantarás paredes.
