UN POCO DE MALDAD
Algo que no logro entender es el porqué se creen dueños del tiempo y ganas del otro. Cuando empezamos a hablar con nuevas personas -bajo la intención que sea- a veces flashean que por intercambiar dos palabritas ya se van a casar y pasar juntos los domingos en familia, comiendo asado viendo el partido Boca-River -la verdad no me disgusta esa idea porque para ser sincera también me pasa-, pero yo no le contesto el mensaje de Instagram a cualquiera, de hecho, a nadie.
Está el que te responde con el fueguito, el avatar o cualquier emoji -y eso es medio de chiquilín-, el que se quiere hacer el guapo y te pregunta para cuando un finde juntos viendo Netflix y comiendo helado (cuando vos y yo sabemos que no es para ver pelis y lo que se va a comer no es helado) y el que no, para hacerse el distinto, te tira un piropo súper rebuscado que no voy a negar que algunos son muy buenos (buenos para reirme con amigas).
Una vez que se empiezan a intercambiar palabras pueden pasar dos cosas: si es que todo va saliendo bien, arrancan las charlas hasta tarde, las llamadas con jueguitos de por medio, planificar juntase y verse por primera vez; pero también puede pasar que quizás a uno sí le interese conocer más al otro pero el otro no a nosotros, y ahí es cuando empieza el maldito problema.
EL GHOSTEO
Cuando no llamamos la suficiente atención empiezan a ponernos excusas, ignorarnos, se ponen cortantes, contestan cada 20 horas y, cuando lo hacen, la respuesta es seca y sin ganas. Tal parece ser que ya nos mal acostumbramos a tener por adelantado el posible horripilante y tan odioso «Ghosteo». Pareciera que se creen dioses por tener cierto tipo de «poder» por sobre uno. La mayoría, en esos casos, se pone mal porque se siente boludeado, pero también hay gente como yo que da la cara y hace la tan temida pregunta: «¿Che, realmente te interesa que nos conozcamos?», y para ser sincera, a veces me tiembla la mano para apretar el botón de enviar. Pero al segundo pienso que la vida es una y que soy demasiado joven como para preocuparme por cosas tan bobas y lo mando.
Claro, después revoleo el celular a la otra punta de la habitación y trato de hacer algo para distraeme ya que de no ser así, estaria pendiente de su respuesta, pendiente de si se está en línea y no me contesta, ir corriendo al grupo de amigas y berduguearlo por boludo y hacerse el importante, pendiente a que se baje un seguidor porque eso significaria que me ghosteó y por ende me dejó de seguir, y asi podría pensar mil opciones más… pero dejemoslo ahí y mejor hagamos algo para distraernos.
ADELANTÉMONOS UN POQUITO
Ahora bien, supongamos que nos respondió que sí le interesamos y que quiere seguir conociéndonos, es muy importante que después de eso nosotros aclaremos que por nuestra parte estamos más que abiertos a ir un poco más allá de lo que ya se estaba, y si en ese entonces su respuesta continúa siendo un sí, mandale para adelante hermanx!. Obvio recordando que:
a.. Esto es un 1 a 1, por ende, no se habla con nadie más y respetar al otro.
b. No apresurar las cosas porque todo lo apresurado suele salir mal y, al menos en estas situaciones, no suele haber una segunda oportunidad.
c. Respetar los tiempos de otro y, si bien es algo a lo que nadie nos obliga, esta bueno tener en cuenta que aclarar el por qué sobre el tiempo de ausencia ayuda al otro a no maquinar de más.
Yendo a la otra opción, si su respuesta es que no le interesamos o que le copa que sigamos hablando pero como boludeo, tenemos dos posibles respuestas:
a. Lo mandamos a fritar churros y lo eliminamos nosotros.
b. Tomás la decisión de aceptar su oferta de seguir hablando sin compromiso de nada y le respondemos a otro salame.
PONELE FIN
La posta es que sí estaria bueno conocer a alguien con quien tener algo bonito, en donde haya cuidado, respeto, prioridad, seguridad, responsabilidad afectiva, constancia y, por sobre todo, amor sincero. Pero bueno, hasta que me pase eso probablemente antes haya una pandemia, una guerra y la muerte de alguna reina…ah no, pará, ESO YA PASÓ!!!
