El viaje de Chihiro es una película que va más allá del animé tradicional, está posicionada como una de las más grandes obras cinematográficas de todos los tiempos y ha ganado varios premios. Se puede decir que visualmente es más que deslumbrante, las luces iluminando correctamente el fondo, los personajes, su increíble arquitectura, sus detalles, hacen un mundo mágico para el espectador. A su vez, la música y los sonidos son simplemente sublimes, elevan cada escena y son una invitación a quedarse a verla. En lo personal, la primera vez que vi la película no me podía despegar de la pantalla, era tan atrapante y hermosa que no podía explicarse con palabras, pues admiraba cada trazo o detalle de ella.
Más allá de todo lo técnico, lo que en serio lo convierte en un clásico en el mundo del animé es su capacidad de captar a todas las edades y su profundidad temática, con un trasfondo tan significativo y real. Esta historia trata del crecimiento, el autodescubrimiento y la resiliencia. Transcurre en un universo de fantasía, a menudo inquietante para sus personajes, quienes no llegan a ser “villanos” sino que solo muestran lo que los hace humanos: sus errores.
La animación de Ghibli es inigualable, con fondos exuberantes, que la hacen resaltar muchísimo más. Su arquitectura fusiona elementos de la tradición japonesa con grandes influencias occidentales; los edificios grandes acaparan toda la película, y resaltan sobre el resto; la forma en la que es utilizada la profundidad y la perspectiva la hace ver realista. La atmósfera no es estática, sino que produce sensaciones en el espectador; y sus personajes dan vida a un mundo vibrante y complejo lleno de emociones. Los trazos finos y delicados, y los movimientos fluidos ayudan a crear expresiones totalmente realistas; los atuendos clásicos inspiran nostalgia, y los colores que se utilizan transmiten paz.
Miyazaki utiliza una narrativa que, a menudo, es onírica y surrealista, permitiendo que fluya la historia con una lógica interna que no siempre es lineal, pero emocionalmente es coherente, porque al avanzar, los personajes hacen un crecimiento personal, de inseguridades y aciertos.
Este film es una experiencia cinematográfica enriquecedora y conmovedora, además de nostálgica gracias a sus fondos, sonidos y personajes. Es una película que no solo entretiene a través del humor, sino que te invita a reflexionar sobre el crecimiento personal, la importancia de la identidad y el respeto al mundo que nos rodea, haciéndote sentir una montaña rusa de emociones. En esto está la respuesta a por qué las personas conectan tanto con la película, con una intención real, a pesar de que solo la protagonizan simples personajes de animé.
