La conexión que nos lleva a la desconexión

No podemos negar que las redes sociales llegaron para revolucionar el mundo tal como lo conocemos. Desde las comunicaciones hasta la forma de trabajo, pero ¿cómo nos impacta todo esto?

13 de septiembre de 2022

Hace 20 años, probablemente ninguno de nosotros se imaginaba la manera en la que hoy en día se conectaría el mundo en el que Internet se ha vuelto indispensable para nuestras vidas.

 

Por un lado, tenemos acceso a las redes sociales que nos permiten romper la distancia entre personas de distintas partes del planeta, compartir momentos de nuestras vidas, comunicarnos con los que queremos y hasta nos permite trabajar a través de ellas.

 

Por otro lado, el uso de las redes sociales tiene algunos aspectos negativos como, por ejemplo, que las redes influyen y definen el poder. Antes de la llegada de las redes, los grupos de poder se podían medir a través del poder político o el adquisitivo, mientras que en la actualidad se agrega una nueva categoría que es la cantidad de seguidores. El número de esos seguidores determinará el alcance que tendrá la persona al expresar sus opiniones e ideas y, en el caso de no tener los suficientes, su opinión perderá valor, ya que no contará con una gran influencia.

 

Otra problemática que surge es la identidad virtual que creamos por medio de nuestros perfiles en donde nos exponemos. Sin darnos cuenta, le damos mayor importancia y tiempo concentrandónos en sostener esta identidad, de tal manera que dejamos nuestra vida social e intereses de lado.

 

En conclusión, las redes deberían verse como un objeto de entretenimiento que nos permite compartir buenos momentos y que hasta nos brinda oportunidades. Su uso responsable y medido puede ser muy productivo.

 

No obstante, hoy más que nunca, cuando nos encontramos en un mundo completamente digitalizado, es fundamental no olvidarnos de las conexiones más importantes, las que podemos encontrar al otro lado del celular, en el mundo real.